Una pandilla criminal asesinó a 47 personas e hirió a otras 22 en un violento ataque en una iglesia que albergaba refugiados, en las afueras de Puerto Príncipe, capital de Haití.
Uno de los países más pobres y de peor calidad de vida de todo el continente americano es Haití. Esta nación, ex colonia francesa (y de los primeros en declarar su idependencia) sufre hace décadas crisis económica, humanitaria, escasez de servicios básicos, pobreza extrema, catástrofes naturales (terremotos, incendios), desplazamientos, democracias frágiles y, a todo eso, se suma la violencia extrema de las pandillas que se disputan territorios y provocan tragedias.
La semana pasada, en la localidad de Kenscoff, región montañosa ubicada a 20 kilómetros de Puerto Príncipe, una banda criminal fuertemente armada irrumpió de madrugada en un campamento de la Iglesia Evangélica del Arca de la Nueva Alianza, que se dedicaba a dar refugio a los desplazados y necesitados.En el tiroteo, el saldo mortal fue de 47 personas asesinadas, además de dejar a otras 22 heridas y, asimismo, se confirmaron secuestros perpetrados (no se conoce el número exacto). Asimismo, los pandilleros quemaron viviendas y edificios donde se organizaban los cultos, y de matar ganado que utilizaban para subsistir, ya que se trata de una comunidad agrícola.
Los principales sospechosos son los «Viv Ansanm», una coalición de pandillas que operan en la capital y alrededores buscando desestabilizar al gobierno mediante ataques armados, robos, incendio a edificios públicos. Además, se enfrentan con bandas rivales por acceso a carreteras estratégicas y recursos, lo que desta caos y crímenes a las comunidades de alrededor, víctimas de la desidia de los gobernadores.
No obstante, tras la masacre, las autoridades salieron rápidamente a solidarizarse con los damnificados, asegurar protección y buscar por todos los medios posibles a los delincuentes. El alcalde de Kenscoff, Massillon Jean, expresó ante los medios: «Anoche fue una noche de terror que azotó la comuna de Kenscoff. Los bandidos irrumpieron en un campamento instalado en una iglesia. Ejecutaron a varias personas. Hay muertos y decenas de heridas. Algunas personas fueron secuestradas», lamentó.
Según datos de la ONU, solo durante el 2026, las pandillas mataron a más de 3.100 personas y destruyeron centenares de viviendas. Además, un millón y medio de haitianos están desplazados en su propio país, huyendo de las bandas criminales y los crímenes impunes.
Por Nicolás Diz.
Fuentes: France 24 y Christian Post.
DEL CAMINO FM RADIO EN LINEA!