La Alianza Cristiana Evangélica Nacional de Sri Lanka (NCEALS) ha denunciado hostigamiento y persecución a niños cristianos en el ámbito escolar y en su vidas privada, sobre todo en los últimos tres años.

Sri Lanka es un país conformado por una isla en el sur de India, en pleno Océano Índico. Cuenta con poco más de 23 millones de habitantes, de los cuales el 70% practica el budismo Theravada (la religión oficial del país), el 13% son hindúes, el 10% es musulmán y solo el 7% profesan la fe cristiana. Las religiones minoritarias, tal como ocurre en su vecino India y en demás naciones de a región, sufren acoso y hostilidad por parte de, en este caso, los monjes budistas nacionalistas o sectarios que rechazan toda «extranjerización».
En este país en particular, si bien sus leyes y constitución avalan la libertad religiosa y de culto, en la práctica se nota lo contrario. De hecho, en la fiesta de Pascuas del 2019, en la capital Colombo y en otras ciudades esrinlankesas, se produjeron atentados terroristas contra hoteles e iglesias, provocando 269 muertos y 500 heridos. Ese fue el mayor ataque a la comunidad cristiana registrado allí, pero la Alianza Cristiana Evangélica Nacional de Sri Lanka (NCEALS) ha denunciado y presentado pruebas e informes de otros crímenes tales como hostigamiento a pastores, interrupciones de servicios, vandalización de templos, ataques con armas blancas de turbas anónimas y amenazas constantes a diferentes denominaciones, con poca o nula intervención del gobierno.
La NCEALS es una ONG que trabaja en Sri Lanka desde 1952. Desde entonces, brinda capacitación a pastores, crea redes de apoyo y contención a cristianos, difunde el Evangelio en todo el país y defiende la libertad religiosa. Cada año, realiza informes sobre la situación de la comunidad cristiana. El más reciente ha denunciado que niños cristianos de escuelas de las localidades de Hambantota, Gampaha y Nuwara Eliya sufren persecución, hostigamiento, amenazas, exclusión y ataques verbales y físicos, con anuencia de las autoridades escolares. Las principales víctimas son hijos o familiares de pastores.
En Sri Lanka, país profundamente religioso, es obligatorio que los estudiantes realicen un examen de religión en las instituciones educativas. No obstante, la NCEALS detalla en su investigación que hay una escasez de docentes cristianos y que los niños cristianos son obligados a estudiar sobre budismo e hinduísmo, e incluso practicar ceremonias y cultos de esas doctrinas. Esta presión ha ido en aumento en los últimos años y refleja un patrón en común en estas naciones cuya intolerancia a la fe en Cristo se intensifica.
Por Nicolás Diz.
Fuentes: La Gaceta Cristiana y sitio web de NCEALS.
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